No habia podido dormir en toda la noche, pensando en la llegada de la mañana, pensando en lo que le esperaba, hace mucho sabia que llegaria este día, hacia ya una semana que tenia todo listo para este gran día para el, o al menos asi le habian dicho, era el gran día esperado por muchos como el, eso le habian dicho en su familia, hace un tiempo, cuando vio los preparativos, al principio hechos a escondidas, y luego cuando le dieron la noticia, los preparativos siguieron siendo misteriosos, sin darle mayores explicaciones sobre esa ropa especial, y todos esos elementos guardados de manera casi religiosamente en ese paquete con tiras, que una vez lleno lo cerraron y guardaron alejandolo de su presencia y su curiosidad.
Amanecio, y aunque aún no oia ningun ruido, no se decidia entre su curiosidad de lo que pasaria ese día o su temor ante el mismo, pasado un rato, su madre se acerco a su lecho y con un movimiento entre brusco y gentil lo sacudio, diciendole ¿Estas despierto?.Simulo aún dormir, pensando que quizás, su madre no insistiera en querer despertarlo y pudiera evitar saber lo que pasaría ese día. Su madre insistio, y se levanto resfregandose los ojos, simulando un bostezo, esbozo un suspirado buen día, y la siguio, ella le dio un jarro de leche, y su pan, mientras le decia apurate, hoy es el día.
¿Porque tanta insistencia con ese día? No lo entendía, el queria quedarse en su hogar como siempre, desde que nacio, y lo iban a expulsar, lo sentia, ya no seria lo mismo su vida. Termino su último bocado mientras su padre se acerco y lo miro con una mirada inquisitiva, y le dijo ¿Estas listo? No te preocupes a todos nos paso esto alguna vez, mientras lo oia decir eso, se dijo para si mismo ¿Y porque yo tengo que hacerlo tambien? ¿Acaso es una obligación? ¿Quien nos obliga?, pero a pesar de pensar todo eso, no atino a decir nada, solamente asintio con su cabeza mientras mordia su pan con furia.
Su madre lo toma del brazo y lo viste, con esa tunica, que nunca en su vida habia usado y que realmente lo hacia ver raro, incluso no se reconocia en el reflejo del espejo, era otra persona la que veia. Su madre, siempre práctica, lo toma del brazo y le dice ¡Vamos! Te esperan.Y no quiero que me castiguen porque no estas alli.
Camino con ella, siguiendo el camino, tomado de su mano, con temor, con ese sabor raro en su boca, con la esperanza que no lo abandonaran, que no lo dejara, que solo fuera una broma de mal gusto, que ese paquete que llevaba su madre en la otra mano, solo fuera un paquete lleno de cosas sin sentido, pero sentia la fuerte convicción de su madre en el paso ligero y casi apurado.
De a poco fue viendo el gran edificio, alto, con sus banderas flameando, sobrio e iluminado apenas por la luz del sol y noto a muchos en su condición, tambien llevados por sus padres, con la misma firmeza que utilizaba su madre, todos vestidos con esas tunicas, evidentemente era el gran día y todos los que eran como el fueron convocados a estar en ese lugar.
El edificio, grande, con escaleras de marmol, ventanas pequeñas y grandes rejas, de color ladrillo y cemento, no parecia el mejor lugar para sentirse tranquilo, todo lo contrario, daba más la impresión que no la pasaria bien. En la puerta se encontraba una mujer, cosa rara, estaba vestida con la misma tunica que poseian ellos, quizas era lo que exigia el rito, quizas era simplemente para que no se asustaran y huyeran, quizas..., no pudo suponer más, ya habia llegado adelante de esa mujer, frente a la puerta del edificio, la madre entrega en sus manos el paquete donde habian juntado esas cosas misteriosas, lo toma fuertemente casi como si su vida dependiera de eso y mira a esa mujer, tan alta, tan misteriosa, tan vieja y seria, no puede soportar su mirada, lo atemoriza, baja su mirada, mirando el piso, su madre suelta su mano, la entrega a esa mujer, no puede creerlo que haga eso su madre esa mujer que tanto decia quererlo lo entregue asi, tan facilmente, sin siquiera decir nada, y mientras una lagrima cae por sus ojos, oye a la mujer con un tono de voz bastante curioso, preguntarle ¿Estas listo para tu primer día de clases?
26 de julio de 2010
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