Alli se encontraba el, mirando el sitio y preguntandose porque se habia ofrecido a hacerlo, nunca lo habia hecho, es màs, no tenia idea de como hacerlo, pero es de hombres saberlo hacer, es casi se diria una atribuciòn de ellos. No saber hacerlo es casi como decir no soy hombre, imaginaba a una mujer diciendole "¿Como, no sabes hacerlo?.
Miraba el receptaculo oscuro, y listo para ser iniciado ese ritual sagrado de los hombres, amontono con cuidado, ensuciandose las manos, y tomandolos con cuidados los leños, oscuros, frios y negros. Armo una pila con ellos casi como si jugara con sus bloques de la niñez, y suspiro al ver hecha la pequeña pira que tambaleaba frente a el.
Tomo el dispositivo ese, tan extraño, que producia la llama sagrada, casi con cuidado, para evitar que al salir esa pequeña llama, no quemara su delicada y torpe mano. Lo activo y no funciono. ¡Maldiciòn, penso, justo ahora quizas no sepa usarlo!. Luego de varios intentos se activo y produjo una pequeña llama, lo acerco a esos trozos de leños, y vio que no se trasmitia la llama, tomo un trozo de papel arrugado y viejo y lo prendio... lo puso debajo de la pira y empezo a soplar como habia visto hacerlo a otros, que habitualmente cumplian con este ritual, poco a poco los leños fueron tomando el fuego, trasmitiendoselos, lentamente, quizas hasta con diversiòn... El soplaba y hacia viento para que todos tomen ese fuego y se creen unas pequeñas brasas. La primer parte estaba hecha, tomo con su mano esa reja de hierro, limpiandola y colocandola con cuidado y mucha devociòn sobre esa s brasas. ¡Listo, se dijo, con un suspiro! Y pego el grito ¡Amor, pasame la carne para el asado que ya esta listo el fuego!
16 de mayo de 2010
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1 comentario:
Gracias 😍
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