17 de septiembre de 2009

El Portal

Todo el dia, habia pasado pensando en eso, era riesgoso, lo sabia. Aun no tenia la edad para hacerlo, incluso habia oido que muchos sin la edad suficiente lo habian intentado y obvio, fallaron, pero el no lo haria, el era grande y alto, aunque con un dejo de niñez en su rostro producto de sus pecas y ese pelo desmechado.
Siempre se habia preguntado como seria pasar el portal, que veria adentro, que se sentiria, tantas veces habia soñado cruzarlo, incluso su curiosidad pesaba más que se necesidad de traspasarlo.
¡Maldita sea! No sabia como debia actuar si no podia pasarlo, o que hacer una vez que lo pasara, se sentia tan inseguro. Aquellos que ya habian pasado se reian y decian que era algo simple y sin mucho trámite. Claro, se decia el, lo dicen asi para disimular.
Hacia ya varios días que estaba juntando coraje, pasaba por el portal lo veia,alli imponente y frio y seguia caminado y mirandolo de reojo. ¡Pero basta! ¡Hoy sería el día! Ese día tan ansiado, por más que aun no tuviese la edad...
Bueno, basta de andar pensando... alla vamos, se dijo. Y se encamino directamente al portal como si siempre lo hubiese atravesado, como si fuera cosa de todos los dias. Piso el primer escalón casi con furia, y subio la pequeña escalera, se sentia frío adentro, oscuro, miraba las paredes mientras caminaba por el pequeño corredor que lo conducia hacia el gran salon, preguntandose si a todos les paso asi alguna vez y cuando entro, a ese salon, casi en penumbra, no se atrevio a dar un paso más, se quedo quieto, congelado, sin saber que hacer, esperando algo, y de pronto escucho una voz empalagosa, pesada y femenina saludandolo, casi con un nudo en la garganta y sin saber si era el el que respondia el saludo, pronuncio, un seco Hola. y la voz femenina le respondio, casi seduciendolo y atrayendolo como si fuera un perfume, con ese tono diciendo: Nene, la revolcadita sale $50. ¿Te animas?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigo, esta bastante interesante este cuento, creo que realmente logras el objetivo e sorprender en el final, sin dejar de insinuarlo nunca. Me encantó el como dejas al lector con la duda de como puedes hablar de un espacio físico en cuanto a lo que estas sugiriendo, y luego nos respondes con una obviedad.
Muy buen cuento, amigo... sigue así.

Unknown dijo...

Muy bueno, evoca esa sensacion de jovenes cuando queriamos lanzarnos a hacer algo.

te felicito