Eran las 10 de la noche. El santuario seguia abierto. Se veia brillar las luces desde fuera, invintandolos a alerjarse, a estar dispuestos a todo, a ... tantas cosas.
Ellos se reunieron, callados, cabizbajos, pensativos, y en silencio con un leve asentimiento de cabeza se saludaron, casi con desconocimiento.
Bueno, aqui reunidos de nuevo, comento Jhon.
Si, esta vez lo lograremos, respondio con enfásis Nick.
Con un gesto de desconfianza, Emily sonrio y dijo, recuerden que ya nos vencieron, y aun no nos recuperamos de la última vez.
Eso fue, porque aun eramos inexpertos, ya conocemos la forma de actuar de ellos, esta vez venceremos!, dijo Nick, con su habitual confianza.
No, te creas, siempre hay un factor suerte en todo, no se como haces para confiar tanto en ti mismo, yo ni se aun porque vuelvo a intentarlo. Igual hice la promesa y estare con ustedes aunque vuelvan a destrozarme, siguio Emily.
Evitemos los comentarios pesimistas, si volvimos es porque pensamos que esta vez, los derrotaremos, ¿trajiste la Ficha Sagrada, Nick? pregunto Jhon.
Si, aqui esta, la tengo en mi bolsillo, lo que Nick no decia, es que estaba humeda con su traspiración de tanto acariciarla con su mano, de tanto sopesarla, de tanto pensar en esta noche.
No se a que esperamos, entonces vamos hasta alla y demostremos lo que valemos, ok? enfatizó Emily, y miro hacia la puerta.
Se miraron, bajaron la cabeza y se fueron acercando a la puerta del maldito Templo, mientras se oia la musica saliendo del mismo cais al ritmo de las luces.
No importa como sea esta noche vencerian al Kun-Fu Master ese video juego de mierda!
5 de agosto de 2009
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2 comentarios:
Parabens !!! Estou orgulhosa de voce !!! Continue a escrever sempre, mais e mais !!!
Bjs,
Olga.
Estimado, brillante su cuento. Tienes buena prosa, continua escribiendo, que así mismo seguiremos leyendo.
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